San Pedro Sula.– La Fundación Hondureña de Responsabilidad Social Empresarial (FUNDAHRSE) reunió a representantes de diversos medios de comunicación en un desayuno para agradecer su papel clave en la difusión de contenidos que impulsan el desarrollo sostenible en Honduras. Porque sí: informar también cambia el país.
Durante el encuentro, FUNDAHRSE oficializó la presentación de su nueva Memoria de Sostenibilidad 2022–2024, un documento que demuestra cómo la organización y sus empresas miembros están transformando realidades con acciones medibles, y no solo con discursos inspiradores.
Este informe fue elaborado siguiendo estándares internacionales como GRI, ISO 26000, INDICARSE, los Principios del Pacto Global, los ODS y los criterios ASG, consolidando una radiografía completa del desempeño social, ambiental y económico del sector empresarial responsable en Honduras.
Claudia Díaz, directora de Desarrollo Institucional y Comunicaciones de FUNDAHRSE, subrayó un dato que habla más fuerte que cualquier eslogan: «Las empresas y organizaciones miembro invierten más de 927 millones de lempiras cada año en proyectos que impactan directamente a niñez, juventud, mujeres y personas con discapacidad. Una visión empresarial cada vez más inclusiva, innovadora y enfocada en futuro».
Medios, verificación y la era del “todo es contenido”
Como parte de la agenda, se realizó el panel “Responsabilidad Compartida en la Era de la Información Digital”, con la participación de los periodistas Eduardo Sarmiento (Enter 504), Jacqueline Molina (La Prensa) y David Andrade (Campus TV), bajo la moderación de Yosseline Gálvez de FUNDAHRSE.
Durante su intervención, el periodista Eduardo Sarmiento indico que las alianzas que realmente pueden fortalecer la verificación y la cobertura responsable en Honduras pasan por unir a quienes todavía creen en el periodismo como servicio público. Hablamos de tres frentes clave:
- Primero, redacciones aliadas. Competir por clics quedó en el pasado. Verificar juntos, compartir datos y proteger fuentes en equipo nos hace más fuertes frente a la desinformación organizada.
- Segundo, academia y tecnología. Universidades y organizaciones especializadas pueden aportar herramientas, investigación y entrenamiento continuo en fact-checking, análisis de datos y ciberseguridad. Si el poder muta, el periodismo también debe evolucionar.
- Tercero, la ciudadanía. Involucrar a las audiencias como veedoras de la verdad. Ellas reportan, validan y exigen. Ese vínculo convierte a la población en nuestro mejor blindaje contra la manipulación.
Cuando los medios independientes dejan de verse como islas y empiezan a operar como una red con propósito, la verdad se vuelve más difícil de derribar —y Honduras gana un periodismo que no se doblega, sino que se multiplica.
El espacio abrió conversación sobre cómo los medios pueden enfrentar la desinformación y fortalecer la verificación de datos para garantizar información veraz, útil y sin humo, especialmente en un entorno digital que nunca duerme.



























