Esta semana las redes sociales han hecho viral un curioso video de una jugada ocurrida en el marco de un partido por la Conference League, el tercer torneo en importancia de Europa. En éste se observa una acción completamente legal, que no puede considerarse antirreglamentaria bajo ningún concepto pero que ha abierto la discusión entre los usuarios sobre si se trata de un hecho que puede interpretarse como en contra del espíritu deportivo.
La maniobra tuvo lugar en el séptimo minuto de adición del partido entre el Adana Demirspor de Turquía y el CFR Cluj de Rumania. El local ganaba 2-1 y se aseguraba la clasificación a la siguiente ronda por el 3-2 en el resultado global, por lo que el objetivo principal del equipo en los segundos que quedaban era el de defenderse con la pelota para no sufrir un empate agónico.
Hacer tiempo, estilo Younès Belhanda en la Conference League 😂pic.twitter.com/eBU3ZOo4jV
— VarskySports (@VarskySports) August 3, 2023
En ese marco, el mediocampista Younès Belhanda recibió una pelota en posición de ataque cerca de la medialuna del área rival y en lugar de avanzar, giró hacia atrás y se perfiló para buscar a un compañero. Lo que nadie esperaba era que el receptor del pase iba a ser su propio arquero, porque el marroquí lanzó un pase largo desde más de 50 metros para reiniciar la jugada con su propio guardameta, mientras desde la grada se escuchan aplausos por su decisión.
En redes sociales hubo todo tipo de posturas. Algunos felicitaron al jugador por optar por ese toque largo, aunque otros remarcaron que se trató de algo demasiado peligroso porque, de no ser preciso, podría haberle obsequiado un ataque al adversario. Pero, otros insistieron en que se trata de una jugada que va en contra del espíritu competitivo del deporte porque busca obscenamente no atacar.
La jugada ha llegado también a varios portales internacionales y sin dudas despierta la curiosidad de los fanáticos. ¿Este tipo de acciones debería ser contempladas en el reglamento de alguna manera?
Es que más allá de que existen quienes se molestan, esto no deja de ser un pase a un compañero. Distinto es cuando un equipo esconde las pelotas para retrasar la reanudación del juego, los futbolistas fingen lesiones o exageran dolores o los arqueros demoran los saques de arco de manera deliberada. Allí sí existen castigos contemplados como las amonestaciones, pero no en esta ocasión. Además, Belhanda logró su cometido.










