Tegucigalpa-. La colonia Reynel Fúnez, ubicada en la salida al sur de Tegucigalpa, enfrenta una grave situación tras el colapso de su calle principal, provocado por las fuertes lluvias que han azotado la capital en las últimas horas, dejando un enorme socavón que interrumpió por completo el paso vehicular y peatonal.
Las imágenes compartidas en redes sociales muestran a los pobladores arriesgando su seguridad al cruzar una quebrada utilizando lazos y maderas improvisadas para poder trasladarse hacia sus trabajos o realizar sus actividades diarias. En medio de la emergencia, algunos vecinos habilitaron parte de sus viviendas como pasos alternos para facilitar el movimiento de quienes necesitan salir de la zona.
“Estamos desesperados, no tenemos cómo salir, muchos no han podido ir a trabajar”, relató una vecina afectada, quien pidió una respuesta urgente por parte de las autoridades municipales.
El colapso de la vía dejó al descubierto un gran agujero bajo la superficie, lo que representa un riesgo inminente para las personas que intentan desplazarse por el área. La situación ha generado angustia e incertidumbre, ya que los vecinos temen que las lluvias continúen debilitando el terreno y provoquen un daño mayor.
Ante el reclamo ciudadano, el alcalde del Distrito Central, Jorge Aldana, informó que la emergencia ya está siendo atendida.
“Con maquinaria y apoyo vamos a resolver la emergencia. Ya nos hemos comunicado con la empresa que provee pasos de rápido armado tipo caja-puente para habilitar el acceso a los residentes”, aseguró Aldana.
Mientras tanto, los habitantes de Reynel Fúnez continúan enfrentando dificultades para movilizarse, cruzando el cauce del agua con la ayuda de cuerdas, tablas y estructuras improvisadas, a la espera de que las autoridades aceleren los trabajos y restablezcan el paso vehicular y peatonal.
Las lluvias persistentes en el Distrito Central han provocado numerosos deslizamientos, derrumbes e inundaciones, lo que refleja la alta vulnerabilidad de las colonias ubicadas en zonas con suelos inestables y sin obras de drenaje adecuadas, una problemática que se agrava con cada temporada lluviosa en la capital hondureña.












