Choloma.- Cinco familias en situación de vulnerabilidad de la comunidad Nueva Esperanza, en Choloma, Cortés, cuentan ahora con viviendas más saludables y seguras gracias a una brigada de construcción de Hábitat para la Humanidad Honduras, en la que más de 60 jóvenes voluntarios sustituyeron pisos de tierra por pisos de concreto, mejorando así sus condiciones de habitabilidad y bienestar.
La jornada fue impulsada por jóvenes de Youth Build, el programa de voluntariado juvenil de Hábitat para la Humanidad Honduras, quienes han logrado movilizar a otros jóvenes para sumar esfuerzos en favor de las familias más vulnerables.
A través de esta iniciativa, la organización promueve el liderazgo, la solidaridad y el compromiso social de las nuevas generaciones, convirtiendo su participación en acciones concretas que transforman vidas.
Un cambio que comienza en el suelo
Para quienes viven sobre pisos de tierra, contar con una superficie de concreto representa mucho más que una mejora material. Significa reducir la exposición al polvo, la humedad y los parásitos, disminuir riesgos para la salud y disponer de un espacio limpio y seguro, especialmente para los niños, quienes pasan buena parte de su tiempo jugando en el suelo.
El impacto de estas intervenciones está respaldado por evidencia científica. Según el estudio Un piso es resiliencia, publicado en marzo de 2026 por Hábitat para la Humanidad, la sustitución de pisos de tierra por concreto reduce en un 17% la incidencia de enfermedades respiratorias, diarreicas y de la piel, y hasta en un 95% los gastos familiares en salud. Asimismo, contribuye a disminuir en un 24% el ausentismo escolar, favoreciendo la continuidad educativa de la niñez.
La brigada forma parte de 100 mil pisos para jugar, una iniciativa regional de Hábitat para la Humanidad que busca transformar las condiciones de habitabilidad de miles de familias latinoamericanas mediante la sustitución de pisos de tierra por concreto.
Su propósito es que más niñas y niños puedan crecer, aprender y jugar en hogares saludables y seguros Más allá del trabajo de construcción, la jornada evidenció el poder del voluntariado juvenil para generar cambios concretos.
Con su tiempo, energía y compromiso, los voluntarios de Youth Build contribuyeron a que cinco familias den un paso importante para mejorar sus condiciones de vida.
Hábitat para la Humanidad Honduras agradece a las instituciones y empresas aliadas cuyo valioso respaldo contribuyó al éxito de esta jornada de voluntariado y a mejorar las condiciones de vida de las cinco familias beneficiarias.





















