Tegucigalpa-. El CEO de Próspera, Erick Brimen, se pronunció públicamente este viernes para deslindarse de recientes acusaciones relacionadas con un presunto soborno de cinco millones de dólares ofrecido a un alto funcionario del Ejecutivo, a cambio de evitar la derogación de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDEs).
“Hemos tenido diferencias significativas con varios funcionarios del gobierno hondureño. Sin Embargo, nunca se me ha solicitado un soborno, quizás es sorprendente considerando la controversia, pero es cierto. Y por encima de todo, la verdad debe prevalecer”, indicó.
Las declaraciones surgen luego de que el diputado del Partido Liberal, Jahavé Sabillón, aseguró haber sostenido una reunión privada en la que un empresario estadounidense le confesó haber recibido dicha oferta millonaria.
Según el legislador, el soborno habría sido promovido por un empleado cercano a la presidenta Xiomara Castro.
“Esto solo reafirma que la corrupción sigue campeando en el país”, afirmó.
Asimismo, el parlamentario mencionó que contaba con testigos, aunque reconoció no poseer documentos que respalden la acusación y no reveló el nombre de ambas personas, pero no descartó presentar el caso ante las autoridades competentes.
Hasta el momento, el Poder Ejecutivo no ha emitido ninguna declaración oficial sobre este asunto, que vuelve a poner en entredicho la transparencia en torno a las ZEDEs, figura jurídica que ha generado intensos debates en el país.










