Las intensas lluvias y el fuerte oleaje provocados por el ingreso de un frente frío han dejado múltiples zonas anegadas en el litoral Caribe y la zona norte de Honduras, afectando principalmente a comunidades vulnerables.
En varios sectores, las calles se transformaron en corrientes de agua y algunas viviendas reportan filtraciones y acumulación de lluvia, reflejando el impacto directo de las precipitaciones constantes en la región.
El comportamiento del mar también se ha visto alterado, por lo que se mantiene la prohibición de realizar faenas en el Caribe hondureño y la franja norte, como medida preventiva ante el alto oleaje.
Ante la situación, la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) declaró alerta verde preventiva en seis departamentos, debido al incremento de nubosidad, el descenso de temperaturas y el riesgo de crecidas en ríos y quebradas.
La alerta abarca Cortés, Atlántida, Colón, Islas de la Bahía, Santa Bárbara y Yoro, con una vigencia inicial de 48 horas, mientras se monitorea el avance del fenómeno climático sobre el territorio nacional.
Las autoridades exhortan a la población a no cruzar ríos crecidos, asegurar techos y objetos expuestos al viento, y mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales para reducir riesgos y prevenir emergencias mayores.










