La Policía Nacional conmemoró el inicio de la cuaresma con la tradicional celebración del Miércoles de Ceniza, una fecha de profunda relevancia en la fe católica que invita a la reflexión y la renovación espiritual.
La ceremonia religiosa se llevó a cabo en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, ubicada en el complejo de la Secretaría de Estado en el Despacho de Seguridad, contando con la asistencia de las máximas autoridades institucionales, personal operativo y administrativo de la institución.

El acto litúrgico fue encabezado por el Secretario de Estado en el Despacho de Seguridad, General (R) Gerzon Velásquez, y el Director General de la Policía Nacional, Comisionado de Policía, Rigoberto Oseguera Mass, reafirmando el compromiso de la institución con el fomento de principios éticos y espirituales entre sus integrantes, como pilares fundamentales para el correcto desempeño de sus funciones.

La santa misa fue dirigida por el Capellán de la institución, Eduardo Mancía, quien durante su mensaje subrayó la importancia de este tiempo litúrgico para el arrepentimiento y el crecimiento personal. El padre procedió a la imposición de la ceniza sobre los presentes, recordando el valor de la humildad y la vocación de servicio que debe caracterizar a quienes velan por la seguridad de la ciudadanía.

La conmemoración contó con el acompañamiento de numerosos feligreses que laboran al interior de la institución, quienes se unieron en un ambiente de solemnidad y respeto en la celebración de esta fecha que también invita a la abstinencia y el guardarse en mesura ante los deseos del mundo.

Es así que, la Policía Nacional busca fortalecer los valores espirituales en los miembros de la carrera policial, promoviendo una formación integral que combine la disciplina profesional con la integridad moral.











