Enter504

Nuestro papel es informarte

Vista aérea de la ciudad de Villanueva en el departamento de Cortés, incomunicada el 18 de noviembre de 2020 con la ciudad de San Pedro Sula debido al desbordamiento del río Chamelecón (Honduras). EFE/ José Valle

Un noviembre “negro”

No hay palabras que puedan describir lo que Honduras y en especial el Valle de Sula está viviendo tras el paso de ETA y IOTA, que han remarcado las vulnerabilidades en la zona norte del país.

Lo más indignante es que el Gobierno está “dormido” o bien no se da cuenta de la magnitud del desastre en el que nos encontramos. No priorizan las acciones a tomar, no son proactivos y carecen de falta de decisiones inmediatas. Pero bien que podemos esperar si el país no tiene personas preparadas que puedan brindar soluciones viables. ¿Qué podemos hacer? ¡Cuánta impotencia! Ver que nuestras autoridades no reaccionan ante el clamor de un pueblo que necesita soluciones.

A Quien corresponda: Señores autoridades con poder de decisión, por favor miren a los cientos de damnificados que están en los albergues que lo perdieron todo, que no tienen ningún bien material que necesitan ayuda en estos momentos tan difíciles.

Es ahora de actuar, despertar, de empezar hacer las cosas bien, con estructura, con gente capacitada y preparada que aporte verdaderas soluciones. Si bien le agradecemos enormemente a los cientos de compatriotas hondureños en Centroamérica, Estados Unidos y otros países la extraordinaria labor de recolectar ropa, víveres y otras ayudas para los connacionales afectados por ETA y IOTA. Gracias por ese “Corazón de Oro”, mil gracias por extender esa mano amiga y solidaria en momentos difíciles.

No hay duda alguna que solo el Pueblo salva al Pueblo. La garra del pueblo hondureño siempre podrá ante las adversidades, siempre trabajará para salir adelante, siempre impulsará con trabajo. Solo así podremos reponernos de este fatal noviembre “negro” de 2020 que quedará para la historia.