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Si te quejas: Pierdes

“Ayyy no, yo no puedo hacer eso, me molesta que me lo pidan siempre a mi

Te ha sucedido que alguien te responde de esa manera, o de ésta otra:

“¿Por qué siempre a mí, me delegan todo?” A mí no me pagan para que yo haga esto también.

Y en esta serie de circunstancias fatalistas emerge la queja con todos sus parientes cercanos y lejanos:

La murmuración, el enojo, la frustración, el chisme, el ruido, entre otros.

¿Qué dice la ciencia sobre los quejones?

Desde la Programación Neurolingüística (PNL), la queja es:

  1. Un estudio problemático.
  2. Un patrón de pensamiento, de emocionalidad y de consecuente comportamiento que se consolida bajo esta actitud negativa y distorsionada.
  3. Se puede convertir la queja, en una pesada mochila que te impide llegar al objetivo.
  4. Son conversaciones tan fastidiosas las quejas, que la convertimos en otro problema más, de los que ya tenemos.
  5. La queja te encierra en una caja en la que das vueltas todo el día.

¿Qué puede provocar este llanto permanente?

Por mi propia experiencia, ya sea porque yo fui quejona, o porque lidio con personas así, muy de vez en cuando, esta queja constante te lleva a uno de los umbrales más oscuros, que un día conociste.

Cuando de hacer Coaching se trata, la transformación que buscamos en nuestros clientes, a través, por supuesto, de su propia decisión, casi siempre no llega tan rápido al que evoca la queja en todo momento.

He ahí el reto de quienes nos hemos decidido a apoyar a aquellos que se encuentran en esa zona inactiva y espinosa y que siempre tendrá un denominador común: “Ese gran lamento que obstaculiza tus retos, diezma tus energías y te impide llegar al éxito.”

Mario Farinola

Farinola, investigador sobre temas de Mejora y Desarrollo Personal, expresa que: “la PNL le ha apoyado a comprenderse mejor a sí mismo”, y que la queja es cuando trasladamos algo pesado a los demás, pero, que a través de sus estudios, ha llegado a comprobar que esta puede cambiarse totalmente.

En mi experiencia de 34 años en el tema de comunicación eficaz y siendo escritora de 5 obras, puedo asegurarte que la línea entre la “queja “y la “demanda” es muy fina y que si somos expertos comunicadores, somos capaces de justificar nuestra intención soslayando a veces, nuestra propia inteligencia y la de otros; sin embargo, si creo en el poder del cambio, que enuncia Farinola.

Para este Investigador, elaborar un simple cuaderno de todas las quejas que tenemos y darnos cuenta de que la mayoría de ellas, no tiene fundamento, nos ayudará a desecharlas.

Por mi parte, puedo enfatizar, en que conscientemente, ahora soy capaz de rechazar en mí y en los demás esta práctica, que muchas veces se arroja en el ámbito de la cultura, pero yo aquí agregaría que en el seno del hogar esta praxis es tan contaminante, que luego lo traducimos a todos los ámbitos de nuestra vida sin darnos cuenta.

Por otra parte, he comprobado que como la queja no posee elementos que la justifiquen, muchas de las veces, en que la practicas, no suma nada en tu vida, porque está comprobado que… Si te quejas: Pierdes

Por: Patricia Arias
       CEO de ComunicArte
       Conferencista Internacional
       Escritora

Si tienes una consulta o deseas contactar a la Lic Arias puedes buscarla en sus redes sociales: @patriciaariashn