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Psicólogos visualizan necesidad de brindar ayuda en salud mental a nivel nacional

Tegucigalpa.- El día mundial de lucha contra la depresión se conmemora cada 13 de enero con el fin de concientizar sobre esta pandemia silenciosa que, en 11 años (enero de 2010 a diciembre de 2021), se han suicidado 4,121 personas, de ellas se han identificado 1,125 por depresión según estadísticas de la Secretaría de Seguridad.

Para los más de 9 millones de habitantes de Honduras, solamente se cuentan con dos hospitales psiquiátricos, el Mario Mendoza y el Hospital Santa Rosita, así como se han implementado unidades de psicología en algunos centros de salud; sin embargo, no abarca a toda lo población del país y tampoco tienen las condiciones requeridas de asistencia, ya que la partida presupuestaría estimada es menos del 2% del presupuesto general.

De acuerdo con Patricia Mackay, psicóloga clínica y docente de la Escuela de Psicología en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), 7 de 10 casos de depresión son causas por la historia de vida del individuo, “esto quiere decir que hay eventos en la infancia y a lo largo de la vida que tienen un impacto en la vida de una persona”, sumado a ello pueden tener variables psicosociales que no van en su favor.

“La salud mental y depresión ya sea como un trastorno depresivo o bipolar mental, puede intervenirse en los tres niveles denominados prevención, promoción e intervención en salud mental, pero para ello necesitamos tener programas de salud mental encaminados a este objetivo”, añadió.

Mackay recomienda transformar la salud pública del país con centros especializados a nivel nacional con espacios físicos iluminados, ventilados y estricta confidencialidad, que posean un mecanismo de salud mental para el desarrollo de las personas.

“La salud mental la describo paupérrima, la cartera de presupuesto, la cantidad de psiquiatras y psicólogos es ínfima en el sistema público, la mayoría debe buscarla en consultorios privados porque no encuentran opciones gubernamentales que atiendan su salud mental”, expresó.

Para esta doctora en salud mental, un programa significativo a implementar por el gobierno serían los psicólogos escolares porque trabajan los problemas de salud mental en la escuela y desde la niñez se previene el desarrollo de cuadros significativos de depresión.

Tampoco se cuenta con una dirección en salud mental que tenga una rama importante en el organigrama de la salud integral. “Podría decir que esta es la más importante porque rige nuestros pensamientos… El desarrollo humano es principalmente las personas que forman una república”.

Factores

Al igual que esta psicóloga clínica, su colega de profesión y labores Felipe Pineda, coincide en la necesidad de brindar ayuda en la salud mental de las personas en todos los rincones del país, para evitar las movilizaciones de las personas.

“Con dos hospitales psiquiátricos que no se dan abasto, y una que otra unidad… La atención en salud mental, el Estado no le ha dado el apoyo que se debe, más bien ha habido recortes de presupuesto y esperamos que con este nuevo gobierno se tomen a bien los programas de salud mental sean más efectivos y que lleguen hasta aldeas y caseríos y que estas personas no tengan que venir a la ciudad en la búsqueda de una consulta, es importante llevar la salud mental a barrios, colonias, aldeas y caseríos del país”, manifestó el psicólogo clínico.

Pineda, también es coordinador del Área Psicológica de la UNAH, quien plantea que puede haber muchos factores para el desarrollo de estado depresivo, entre ellos factores genéticos, sociales como falta de empleo, oportunidades, escasez de recursos económico y otros aspectos como el abuso de drogas alcohol, traumas por abusos de medicamentos y traumas familiares, entre otros.

Estos trastornos del humor son cambiantes y para que una depresión sea reconocida, Pineda indicó que “debe durar de dos a tres semanas continuas en donde teniendo sentimientos de tristeza, ansiedad, impotencias, sentimientos de culpa, hay desesperanza, pesimismo, frustración, impotencia, irritación, sentimientos de culpa, son emociones que podemos encontrar en una persona que padezca de depresión, y el sentimiento de pérdida de interés y tristeza es permanente al igual que la falta de concentración, socialización y de apetito”.

Recalcó que la depresión se cura y su tratamiento es efectivo, es igual que para cualquier enfermedad y la persona retoma su vida normalmente.

Tipos de depresión

Rafael Enrique Mejía, Director de Carrera Docente en la UNAH y psicólogo clínico y terapeuta familiar, especificó los tipos de trastornos estado de ánimo existentes, como trastorno; depresivo mayor; trastorno bipolar I y II; trastorno depresivo recurrente -distimia-; trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias, y el trastorno disfórico menstrual.

También señaló los signos y síntomas de la depresión como dolores de cabeza, tristeza frecuente, llanto, aislamiento, falta de energía o intereses, alteraciones del sueño ya sea exceso de sueño o falta de sueño, alteraciones en la comida buscando afecto, falta de concentración y bajo deseo sexual, entre otros.

“Si una persona tiene por lo menos cinco de estos, es un indicativo que tiene depresión y luego sería diagnosticar a qué nivel, si moderado o grave, y cabe destacar que este trastorno repercute más en las mujeres ya se toma en cuenta su período hormonal que puede tomarse en cuenta en ciclos depresivos”, explicó Mejía.

Actualmente inciden en el desarrollo de la depresión los problemas vividos con la pandemia del COVID-19 como el desempleo, duelos interrumpidos por sus despedidas inusuales, relaciones interpersonales y un aumento de enfermedades de base por el confinamiento.

Según Mejía el trastorno depresivo que afecta mayormente a las mujeres, aunque de los más de cuatro mil suicidios, el 79% fueron hombres, y se cuentan diferentes tipos de suicidios; venganza, juego, desafío o el altruista.

En su opinión, en el país “el suicidio que más se practica en el país es el altruista, -según teorías- porque son personas que tal vez tienen deudas económicas o alguna enfermedad y en vez que su familia gaste dinero en una recuperación de una enfermedad dolorosa y prefieren suicidarse”.

CON INFORMACION DE PRESENCIA  UNIVERSITARIA