Manual de la mujer Inteligente

Estos días me encontré con un mal post en Facebook, muy malo, sentí desencanto y hasta cierto punto un poco de impotencia, en redes sociales vemos de todo, la gente hace abuso de la libertad de expresión.

En ese momento se me asomó esta frase que le dijeron a Jar Jar Binks “la capacidad de hablar no te hace inteligente”, Toda la razón.

No quiero parecer arrogante, pero es que no convivo bien con la falta de criterio de una mujer que patea los 50 años y que publica algo como esto:

Por ningún motivo estas podrían ser palabras de una mujer inteligente, en todo momento se habla de un sujeto tácito y la vida de una mujer inteligente no gira al rededor de un hombre.

Mi respuesta al manual de “la mujer inteligente” entre comillas.

  1. Una mujer inteligente no manda a todo mundo al carajo, es empática, inclusiva, sabe potenciar las aptitudes de los demás y cuando algo no le gusta, encuentra la forma de decirlo, no manda todo al carajo porque reconoce lo valioso que tiene a su alrededor, no es egoísta.
  2. No es conformista, es competitiva, tiene los pies en la tierra y la mirada en sus metas, se enfoca, perfecciona sus habilidades, constantemente se prepara, no invierte su tiempo en stalkear a nadie.
  3. Sabe cuando quedarse en la cama sin bañarse y cuando salir de ella porque conoce por donde se asoma su motivación.
  4. Ni el escote ni el labial la hace más poderosa, una mujer inteligente lee, se informa, mira cine, escucha música, aprecia el arte, cocina, desarrolla todos sus sentidos, la creatividad, su habilidad con los números y la capacidad de conversar sobre cualquier tema, porque sabe que el poder está en el conocimiento.
  5. Llorar no la hace débil, el rímel no la hace feliz, aprenden de las experiencias y no cometen los mismos errores, saben canalizar sus miedos, y encontrar sus alegrías, son humanas, felices y sobre todo, bonitas.

5 hábitos de una mujer inteligente.

1.- Se levantan temprano.

A la que madruga le rinde el día, despertarse antes que todos se despierten es una ventaja, yo soy de las que más de alguna vez he dicho que quisiera que el día tuviera más de 24 horas, por lo menos unas tres horas más, todo es cuestión de organizarse y encontrar tiempo para todo. Se lee muy fácil, lo sé pero este hábito va de la mano con el siguiente.

2.- Duermen bien.

Si eres de las que se terminan la temporada de la serie en una sola noche, te cuento que el Netflix ya está pagado, la serie ahí va a estar, ten un poco de actitud y acuéstate a dormir, si no duermes bien, no vas a levantarte temprano como lo necesitas, con ánimo y energía. Descansar mejora tu concentración, restaura el humor y te renueva.

3.- Son productivas.

Dormir y levantarse temprano es el camino a ser más productiva. Para ser productiva lo que a mi me funciona es “anotar” llevar una agenda diaria, y esto va hasta para las que pasan en casa, hazte una agenda realista e intenta respetarla, si eres ama de casa anota tus tareas del hogar, anota lo que tienes que hacer y al finalizar el día anota las cosas que necesitas hacer el día siguiente, siempre levántate con un objetivo trabajes o no.

Importante: Pueda que hagas un listado de cosas por hacer y no lo cumplas, reconocer cuantas cosas puedes hacer en un día es parte fundamental porque si al final de tu jornada no lo logras, te sentirás frustrada e improductiva pero ser productiva no significa hacer más cosas, significa ser eficiente.

4.- Invierten.

Destina una parte de tu dinero para comenzar a invertir en algún negocio, emprende, comienza, analiza para qué eres buena y no tengas miedo, la vida es para la gente que no tiene miedo. No todo es sobre dinero, invierte también tiempo con tu familia, fortalece tus relaciones, invierte tiempo en conocer algo nuevo, es beneficioso para mantener ágil y activo el cerebro, capacítate constantemente, invierte tiempo para hacer ejercicio, ver caricaturas con tu hijo, jugar, cocinar juntos en familia, en fin invierte en lo que realmente te hará recargar motivos. 

5.- Oran.

Una mujer que ora no se siente cargada, es ganadora porque no trabaja por sus propias fuerzas, una mujer que ora es más sabia, no es ella la que produce es Dios quien le abre puertas, una mujer que ora es una mujer de fe, esperanza y de milagros, llama las cosas que no son como si fuesen sin temor porque su confianza en si misma viene de Dios.

“Una mujer inteligente” por Gabriel García Marquez.