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El exvicepresidente de Ecuador Jorge Glas (c), en una fotografía de archivo. EFE/José Jácome

Liberado en Ecuador el vicepresidente del Gobierno de Correa preso por corrupción

Quito, (EFE).- Jorge Glas, vicepresidente de Ecuador durante el mandato de Rafael Correa (2007-2017) y condenado a ocho años por varios casos de corrupción, fue liberado este domingo por un recurso de «habeas corpus», en medio del festejo de cientos de simpatizantes del correísmo.

Glas, de 52 años, fue liberado gracias a un recurso de «habeas corpus» otorgado el sábado por el juez Diego Javier Moscoso, de la Unidad Multicompetente de Santa Elena, la capital de la provincia costera del mismo nombre.

El exvicepresidente, que guardaba prisión desde finales de 2017, fue condenado en tres casos de corrupción, uno de ellos por asociación ilícita relacionado con la trama de sobornos de la compañía brasileña Odebrecht, otro por recibir dinero ilegal para su movimiento político y un tercero por cohecho en un juicio relacionado con contratos petroleros, que está en apelación.

Glas deberá seguir con las causas pendientes con la Justicia y tiene impedimento para abandonar el país, como una de las medidas sustitutivas a la prisión.

Resguardado por policías y rodeado de simpatizantes, Glas salió de una prisión de la localidad andina de Latacunga visiblemente contento, entre los gritos de apoyo y aplausos de decenas de correístas que organizaron una caravana de vehículos para acompañarlo hasta la costera Guayaquil, ciudad donde reside.

DEFENSA ARGUMENTA «PERSECUCIÓN JUDICIAL»

Glas fue vicepresidente durante el Gobierno del izquierdista Rafael Correa (2007-2017) y también, por pocos meses, de su sucesor, Lenín Moreno (2017-2021), en principio afín al «correísmo» pero luego acérrimo rival de su antecesor.

El caso judicial de Glas y de otros dirigentes del «correísmo», incluido el propio exmandatario, ha sido considerado por ese movimiento como una «persecución política» por parte de Moreno y de otros grupos de derechas críticos con el Gobierno de Correa.

En una carta difundida en Ecuador, Sonia Vera, integrante del equipo de la defensa legal internacional de Glas, aseguró que el exvicepresidente es víctima de «lawfare» (persecución judicial).

El otorgamiento del «habeas corpus» pone «en cumplimiento el artículo 426 de la Constitución, que ordena que los instrumentos internacionales de derechos humanos serán de inmediato cumplimiento y aplicación», destacó Vera.

Recordó que también el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de Naciones Unidas urgió en septiembre pasado al Gobierno de Ecuador a «tomar acciones inmediatas para resguardar la seguridad jurídica y el bienestar» de Glas.

Ello implicaba el otorgamiento de «medidas alternativas a la detención, incluyendo la liberación anticipada u otras medidas no privativas de libertad», añadió.

Según el equipo de abogados internacionales, las recomendaciones de responsables sanitarios ecuatorianos sobre la salud de Glas «inciden en la necesidad de retirar su entorno carcelario por considerarse la causa más importante de sus complicaciones de salud mental, física, inmunológica y funcional».

APELACIÓN A DECISIÓN SOBRE LIBERACIÓN

El Gobierno de Ecuador rechazó el otorgamiento del «habeas corpus» al exvicepresidente y anunció que apelará.

El ministro de Gobierno, Francisco Jiménez, solicitó al director del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI), Pablo Ramírez, que agote «todos los mecanismos de impugnación de la sentencia».

Asimismo, Jiménez, en un escrito, advirtió que serán necesarias las coordinaciones con la Procuraduría (Defensa del Estado) y la Fiscalía para que las acciones contribuyan al «buen desarrollo de los procesos penales propuestos en contra de dicho ciudadano».

El SNAI, justamente, presentó este mismo domingo un recurso de apelación a la sentencia ante el juez Diego Moscoso, al considerar que el recurso de «habeas corpus» es «improcedente».

Al respecto, la Fiscalía General de Ecuador recordó que sobre Glas «pesan tres sentencias, dos de ellas ya ejecutoriadas (en firme) por los delitos de asociación ilícita y cohecho, además de un proceso de peculado (malversación) cuya apelación está pendiente de resolver».

La Fiscalía, como parte acusadora, «ha demostrado -más allá de toda duda razonable- la comisión de los delitos señalados», por los que Glas ha sido condenado y por lo que cumple una pena de ocho años de prisión.

«Sin embargo, las acciones constitucionales interpuestas por el ciudadano en mención escapan de la competencia de esta institución», remarcó la Fiscalía sobre el recurso de «habeas corpus».

El debate también se ha trasladado a las redes sociales, donde «correístas» y «anticorreístas» se increpan mutuamente sobre los alcances, interpretaciones y posibilidades jurídicas y políticas de la liberación de Glas. EFE

CON INFORMACIÓN DE EFE