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Las remesas de Estados Unidos a Cuba quedarán prohibidas mientras sean manejadas por militares

Autoridades estadounidenses informaron sobre la prohibición las remesas a Cuba a través de compañías controladas por los militares cubanos, algo que afectará directamente el envío de dinero a la isla, si compañías como Western Union y el gobierno cubano no encuentran una solución alternativa a corto plazo.

Según un borrador de las nuevas reglas del Departamento del Tesoro que serán publicadas en el Registro Federal el 27 de octubre, se eliminarán las autorizaciones “relacionadas con las remesas en cualquier transacción que involucre entidades o subentidades identificadas en el Lista Restringida de Cuba”.

La lista, que mantiene y actualiza el Departamento de Estado, incluye empresas vinculadas al ejército cubano como AIS y su empresa matriz, Fincimex, que procesa casi la mitad de las remesas a Cuba y es representante exclusiva de Western Union en la isla.

La mayor parte de las remesas que llegan a Cuba lo hacen por vías oficiales. El 51.3 por ciento de las compañías que envían remesas a la isla tienen contratos con Fincimex, la empresa controlada por los militares cubanos para canalizar las remesas.

Fincimex, previamente sancionada por Estados Unidos, es subsidiaria del Grupo de Administración Empresarial (GAESA), controlado por el general de brigada Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, ex yerno del gobernante y jefe del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro.

La medida, que entrará en vigor 30 días después de su publicación oficial, afectará directamente a Western Union, la mayor compañía de envíos de remesas a Cuba, dijo Emilio Morales de la consultora Havana Consulting Group, quien se ha dedicado a estudiar el flujo de remesas a la isla.

“Estados Unidos quiere que el dinero llegue a manos del pueblo cubano, no que se quede en las arcas de los militares, que es lo que ha pasado hasta ahora. Estamos hablando de $3,700 millones al año que los militares manejan a su antojo”, dijo Morales.

Según el experto, “el gobierno cubano ha creado todos los mecanismos posibles para convertir ese dinero en su fuente de financiamiento”.

Morales dijo que en ningún país de América Latina el negocio de las remesas es controlado por los militares.

“Las remesas continuarán fluyendo a través de agencias y canales informales pero ya no financiarán la represión del ejército”, añadió.

Funcionarios estadounidenses han dicho que la serie de sanciones contra los militares cubanos tiene como objetivo obligar al gobierno cubano a sacarlos del negocio de las remesas y cortar los fondos que fluyen a las agencias de seguridad cubanas acusadas de violaciones de derechos humanos tanto en Cuba como en Venezuela.

Actualmente, el Departamento del Tesoro permite $ 1,000 en remesas a Cuba por persona, por trimestre.

Pero los críticos de la administración temen que sin otro sistema implementado, mayores restricciones a las remesas afectarán a las familias cubanas, ya abrumadas por una pandemia y una escasez generalizada.

Sin embargo, hay indicios de que el gobierno cubano finalmente podría estar considerando migrar el negocio a entidades públicas.

Después de que el Departamento de Estado incluyó a AIS en su lista restringida a fines de septiembre, las agencias con sede en Miami que enviaban remesas en dólares a Cuba reanudaron el servicio a través de los bancos gubernamentales cubanos Banco Metropolitano y Banco Popular de Ahorro.

Desde Cuba el ministro de relaciones exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, condenó las nuevas medidas, que según él están orientadas a “dañar” al pueblo cubano.

Las nuevas sanciones llegan a solo unos días de la noche de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, para las cuales el presidente Donald Trump ha cortejado fuertemente el voto cubanoamericano del sur de la Florida.

CON INFORMACIÓN DE EL NUEVO HERALD.