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La “locura Lewandowski” en Barcelona: sin camisetas, sin número preciso, sin talles y sin letras, pero llueven los pedidos

Iván y Juan ya no saben qué hacer. Los dos catalanes pasaron por las tiendas del Camp Nou y de la Sagrada Familia para tratar de conseguir la nueva camiseta del Fútbol Club Barcelona para esta temporada y que atrás diga “Lewandowski”, pero les explicaron que no había nada porque se agotaron las letras “W” para imprimirlo.

Carla, una simpática empleada del “Barça Store” de la coqueta avenida Paseo de Gracia, vestida con camiseta roja y escudo del Barcelona, cuenta a Infobae con cierto tono de resignación que recién mañana se cree que llegara un gran cantidad de camisetas con la posibilidad de estampar el apellido de la nueva estrella del Barcelona, por fin presentada en Miami, pocas horas después del debut del equipo en la temporada con una goleada de 6-0 ante el Inter local, aunque aún sin el polaco, que podría debutar esta sábado en el Clásico ante Real Madrid en Las Vegas. “Hay una euforia que no recuerdo desde hace mucho tiempo y hay que aprovecharla”, afirma.

La camiseta del polaco es la más vendida en esta pretemporada y está agotada en todas las tiendas

Sin embargo, la “W” no es el único problema para llevarse las camisetas del Barcelona, que valen 145 euros si se trata de la misma que usan los jugadores, o 95 euros si se trata de una puramente comercial, aunque ambas sean oficiales. “Es que también estaban faltando los talles S, M y XL, sólo tenemos el L, y al final del día, se agotaron también las letras E y K para los estampados, así que si mañana no nos traen las tres letras y más cantidad de las otras, nos veremos en problemas porque hace dos días que no podemos estampar”, explica la empleada.

A Carla le preocupa más la decepción de tantos hinchas o turistas que se van frustrados por no conseguir la camiseta de Lewandowski, que en cambio sí puede encontrase en otra tienda no tan lejana, la de Plaza Cataluña, como le advertimos, pero responde inmediatamente que “puede ser pero son dos negocios incomparables porque el nuestro está al lado de Osho o Gucci, y entonces los mismos compradores ingresan y se llevan todo. Aquí viene gente de Arabia Saudita o Emiratos Árabes y se lleva cincuenta camisetas de regalo para sus empleados. Imagínese que en tres días vengan y no encuentren lo que buscan”.

Carla coincide con Isabella, vestida con camiseta azul, también del Barcelona, y en otra tienda del “Barça Store” frente a las Ramblas camino al Mar Mediterráneo, en que durante los últimos días, las camisetas de Lewandowski fueron las más pedidas en un setenta por ciento de los jugadores de todo el plantel del Barcelona, y que apenas Pedri, con un veinte por ciento, y Gavi con un diez, son las otras con cierta demanda, “pero en especial, de niños y adolescentes”, en tanto que la que antes tenía más salida, la de Alexia Putellas, considerada la mejor jugadora del mundo, “bajó un poco, acaso por su lesión que le impidió jugar la Eurocopa de Inglaterra”.

El polaco colapsó las tiendas, las cuales se quedaron sin la letra "W" para pegar en las camisetas

Olivier, hincha del Olympique de Marsella, nos cuenta en la tienda de Plaza Cataluña que espera por su camiseta con el nombre de Lewandowski mientras agita el cochecito con su bebé, “porque es la novedad y estoy de vacaciones en Barcelona y ya regreso mañana a Francia”.

Olivier, como la mayoría de los que se llevan la camiseta de Lewandowski, elige el número 9 como dorsal, aunque no esté oficializado “porque supongo que, por lógica, es el que le van a terminar dando en el Barcelona”.

Los que se llevan la camiseta estampada en cualquiera de las tiendas oficiales del Barcelona tienen que pagar primero la prenda en la caja y luego, allí mismo, un adicional de 10 euros si es con un nombre de fantasía (generalmente el suyo, de un familiar o amigo) y 25 si es el nombre de uno de los jugadores del plantel, y a partir de allí, debe subir con el ticket a esperar a que se le estampen las letras, proceso que dura unos minutos.

Carla, de la tienda de Paseo de Gracia, parece impacientarse con el factor del número. “Supongo que se apurará para definir cuál le van a dar a Lewandowski, porque la gente viene y arriesga un número que es el que supuestamente va a usar, pero oficialmente no se sabe todavía”.

En el Barcelona, desde Miami, se especulaba con que el delantero polaco va a utilizar la camiseta número nueve, pero para conseguir ese objetivo, la dirigencia del club deberá convencer al neerlandés Memphis Depay, quien lo lleva hoy, o para que lo ceda o mejor aún, para que acepte marcharse al Chelsea o a otro club, teniendo en cuenta que será difícil que tenga posibilidades de jugar y que querrá estar en ritmo pensando en el Mundial de noviembre.

Mientras tanto, Carlos y Pedro siguen trabajando a destajo dentro de un cubículo al fondo de la tienda de las Ramblas colocando camisetas en una máquina que parece una fotocopiadora a la que tapan con la tirita con las letras ansiadas que llevan el apellido “Lewandowski”, mientras en una ventana contigua espera público de toda edad para retirarla con el ticket pagado en caja.

“Voy estampando el apellido Lewandowski unas quince veces por hora, lo que es una barbaridad, pero supongo que es por la novedad y que en un mes o dos se va a estabilizar”, dice Carlos a Infobae, pero Carla, en la tienda de “Paseo de Gracia”, lo ve de otra manera: “Este verano noto una enorme afluencia respecto de la temporada pasada. Hay otra ilusión en la gente y se nota, como que se presiente que algo importante se puede llegar a ganar”.

Mientras Lewandowski ya se entrena con el Barcelona y fue presentado, desde Alemania llegaron los primeros dardos, como el del director deportivo del Bayern Munich, Hasán Salihamidzic, quien en una entrevista a la revista “Zeit” afirmó que la comprensión hacia la actitud del polaco “es cero coma cero”. “No lo entiendo. Como jugador, yo cumplí todos mis contratos hasta el final, como es lógico”. En cambio, el entrenador de los bávaros, Julian Nagelsmann, prefirió atacar al Barcelona, al señalar que no entiende “cómo puede hacer tantas contrataciones con una situación económica tan delicada”.

A la espera de otros dos estampados, en la tienda de Plaza Cataluña, se encuentran dos espigados daneses, Karl y Viggo, quienes describen ante Infobae su enorme cansancio por haber recorrido media ciudad en busca de sus camisetas pero que la falta de “W” los frustró hasta que llegó el alivio en la última parada, cuando ya se resignaban porque mañana parten a Copenhague.

Cuando se les sigue el diálogo por lo difícil que es encontrar la camiseta de Lewandowski, frenan al cronista. “No –ensayan una sonrisa-. Nosotros queríamos la de (Martn) Braithwaite, y seguro que somos muy pocos los que la buscamos, pero juega en nuestra selección”.

 

 

 

 

 

 

 

 

CON INFORMACIÓN INFOBAE