Enter504

Nuestro papel es informarte

Una mujer de la etnia garífuna participa de una danza durante los actos de conmemoración de los 225 años de la "Herencia africana en Honduras" hoy en Tegucigalpa (Honduras). EFE/Gustavo Amador

Inicia la conmemoración de los 225 años de la «Herencia africana en Honduras»

Tegucigalpa, (EFE).- La etnia garífuna inició este viernes en Tegucigalpa la conmemoración de los 225 años de la «Herencia africana en Honduras» con una jornada artística, cívica y cultural que se desarrollará durante todo abril a nivel nacional.

El día 12 habrá un simulacro en todas las comunidades garífunas en las costas del Caribe hondureño sobre la llegada de los primeros afrodescendientes al país centroamericano, en 1797, dijo a Efe el director del Ballet Garífuna, Crisanto Meléndez.

225 AÑOS ESPERANDO EL DESARROLLO DE SUS PUEBLOS

La conmemoración en Tegucigalpa se inició con una jornada artística y gastronómica en la plaza central, con la asistencia de representantes de la etnia y autoridades locales, entre otros.

Meléndez, uno de los investigadores de la cultura garífuna desde hace cinco décadas, subrayó que pese al rico aporte al arte y la cultura, las 36 comunidades de su etnia en toda la costa caribeña llevan 225 años «esperando la infraestructura y el desarrollo».

«Creo que de alguna forma ha habido discriminación, algún racismo que no se palpa, pero que se ve en los hechos», enfatizó Meléndez, quien además señaló que el pavimento de las principales carreteras en la región costera de Honduras, no llega a las comunidades garífunas, a las que algunas solamente se puede acceder por mar.

«Las carreteras están pavimentas, pero al momento de entrar a las comunidades garífunas, ahí se termina el pavimento», recalcó.

Meléndez dijo que las poblaciones garífunas son autosuficientes, con una cultura que sobrevive teniendo «el mar como supermercado y una tierra», en la que cultivan plátano, yuca, camote y otros tubérculos, además del coco, que también es básico en su dieta.

Sobre algunas viviendas nuevas en los pueblos garífunas, Meléndez dijo que han sido hechas con esfuerzo propio y las remesas que envían familiares que viven en los Estados Unidos.

APOYO DEL NUEVO GOBIERNO

Meléndez señaló además que hay pueblos garífunas, como en el departamento de Colón, que todavía no tienen carreteras, energía eléctrica, escuelas, colegios, ni centros de salud.

«El Estado, desde hace 225 años, casi no ha hecho nada, casi no se ha fijado al menos en dotarnos de un buen centro de salud, escuelas, colegios, como lo tienen las ciudades pequeñas cercanas a los pueblos garífunas», añadió.

Sobre el nuevo Gobierno que asumió en enero con Xiomara Castro como presidenta, indicó que se están haciendo muchas gestiones para un acercamiento a ella para que conozca sobre los proyectos que demandan los pueblos garífunas, que representan alrededor del 10 % de los 9,5 millones de habitantes que tiene Honduras.

«Antes de este Gobierno todos nos decían que sí, pero nunca cumplían sus promesas, ahora esperamos que nos cumplan con la presidenta Xiomara Castro», enfatizó. Meléndez también recordó que su etnia trajo al país «espiritualidad, colorido, ritmo, cultura artística, danza, artes plásticas y paz, porque nosotros no somos violentos».

Destacó la rica gastronomía garífuna a base de pescado y mariscos, y otros alimentos como la machuca, una especie de puré a base de plátano; el casabe, una tortilla hecha con yuca y el pan de poco, entre otros, incluidos postres y la bebida guifiti que contiene varias raíces y alcohol, que para los garífunas no solo se puede tomar como aperitivo, sino que también es medicinal.

Una de las artistas del Ballet Garífuna, Massay Crisanto, indicó a Efe que se siente orgullosa de participar en la conmemoración de los 225 años de la presencia garífuna en Honduras y que el cuadro artístico que integra participará en múltiples actividades. Los últimos dos años la conmemoración de la llegada de los primeros garífunas se vieron mermados por la pandemia de covid-19.

Según apuntes históricos, los primeros negros llegaron a Honduras el 12 de abril de 1797, como esclavos traídos de la isla de San Vicente. Entonces, se asentaron en la comunidad de Punta Gorda, en la isla de Roatán, en el Caribe, y luego se dispersaron a lo largo de toda la costa hasta constituir lo que ahora son 36 pueblos garífunas. EFE

CON INFORMACIÓN DE EFE