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Un automóvil sumergido en una calle inundada durante el paso de la tormenta Eta, en La Lima, Honduras. 5 de noviembre de 2020. REUTERS/Jorge Cabrera

Eta comienza a perder fuerza como depresión pero si afectando a Honduras

Tegucigalpa, (EFE).- Eta, ahora convertida en depresión tropical, ha reducido la intensidad de sus lluvias en las últimas horas, pero sigue afectando a Honduras con inundaciones y daños materiales, luego de entrar el miércoles al país como tormenta, desde Nicaragua.

Hasta el miércoles habían sido confirmados dos muertes, la de una niña de 13 años y la de un menor de 15, en una aldea del departamento de Cortés y en el sector de Sulaco, Yoro, en el norte del país, aunque extraoficialmente medios locales han informado de ocho personas fallecidas a causa de las lluvias.

Los mayores daños en Honduras se siguen registrando en la región caribeña, norte y occidental, con desbordamientos de ríos, rotura de carreteras, derribos de puentes, inundaciones de ciudades y comunidades rurales, la destrucción de miles de hectáreas de cultivos agrícolas y pérdidas a la ganadería, entre otros.

La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) indicó que hacia las 06.00 hora local (12.00 GMT) el fenómeno se localizaba en el departamento de Francisco Morazán, centro del país, donde está situada Tegucigalpa, unos 14 kilómetros al noreste del municipio de Talanga, con una velocidad de desplazamiento de 13 kilómetros por hora y vientos de unos 45 kilómetros por hora, con algunas ráfagas superiores.

Gente camina por una calle inundada durante el paso de la tormenta Eta, en La Lima, Honduras. 5 de noviembre de 2020. REUTERS/Jorge Cabrera

En Tegucigalpa, las lluvias provocaron la crecida del río Choluteca, que la divide con la ciudad gemela de Comayagüela, dejando decenas de familias damnificadas por inundaciones y deslizamientos de tierra, que afectaron viviendas en barrios considerados de alto riesgo.

Según la Copeco, se espera que en las próximas horas Eta «continúe debilitándose», aunque «la circulación de los vientos y la interacción con los vientos del norte producirán lluvias y chubascos intermitentes, dispersos y acompañados de actividad eléctrica aislada».

Los acumulados podrían oscilar entre 80 y 100 milímetros, con máximos de 150 en las montañas del noroccidente, mientras que en las demás regiones se esperan acumulados de 30 a 40, con máximos de 60, indicó el organismo de protección civil.

Las lluvias no han sido intensas en la capital hondureña, departamento de Francisco Morazán, en el centro, pero sí en los alrededores, como en el departamento de El Paraíso, por donde Eta entró como tormenta tropical.

Las precipitaciones comenzaron el lunes y se volvieron más intensas a medida que Eta, como huracán categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, se acercaba a Nicaragua, país al que entró el martes, dejando mucha destrucción y dolor.

En Honduras, Eta ha causado lluvias, con mayor intensidad, en los departamentos de Gracias a Dios, Olancho, el Paraíso, Colón, Atlántida, Cortés, Santa Bárbara, Islas de la Bahía, Yoro y Comayagua.

MILES DE DAMNIFICADOS Y COMUNIDADES INCOMUNICADAS

Las precipitaciones han causado en las últimas horas nuevas inundaciones como en el sector de Ciudad Planeta, del municipio de La Lima, departamento de Cortés, en el norte del país, donde centenares de personas comenzaron a a abandonar sus casas.

Los afectados cargaban varias de sus pertenencias en maletas, mochilas, bolsas plásticas y canastas, clamando por ayuda, en algunos puntos del sector con el agua a las rodillas. Algunos también llevaban sus mascotas, como perros, y caminaban descalzos por un bulevar anegado a causa de las lluvias que se intensificaron en la madrugada.

«En mi casa el agua subió un metro, hasta la altura de la ventana», dijo a Efe vía teléfono Heriberto Velásquez, un albañil que vive en la comunidad de La Guadalupe, a orillas de una autopista que comunica a las ciudades de El Progreso y San Pedro Sula, en el norte del país.

Agregó que en La Guadalupe viven más de 30 familias, que el miércoles tuvieron que salir de sus casas a buscar refugio en la escuela de la comunidad, que está situada en una parte alta, y otros se fueron adonde familiares en El Progreso, San Manuel y otras poblaciones vecinas.

«La lluvia ha parado desde anoche y hoy están bajando los niveles de los ríos, esperamos que pronto vuelva la normalidad para regresar», indicó Velázquez, propietario de una pequeña pulpería en La Guadalupe, situada a unos cinco kilómetros de El Progreso, por cuyas orillas cruza el caudaloso río Ulúa, que se desbordó el martes en varias zonas del occidente y norte.

A raíz del fenómeno natural, el Gobierno declaró emergencia nacional el miércoles, mientras que el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager) comenzó a coordinar otras acciones de protección y asistencia a comunidades afectadas, en coordinación con autoridades locales.

Hasta ahora se desconoce el monto de las perdidas materiales y económicas que está dejando Eta en Honduras, país que está viviendo otra emergencia, la causada por la covid-19, que desde marzo ha causado más de 2.700 muertos, mientras que los contagios rozan los 100.000. EFE

CON INFORMACIÓN DE EFE