Enter504

Nuestro papel es informarte

Estos son los 6 trastornos del sueño más frecuentes y como debes tratarlos

Para muchas personas lograr una buena noche de descanso no es sencillo. Más aún en un mundo frenético que se mueve con el estrés como combustible y con la necesidad de realizar todo lo propuesto en cuestión de minutos. La pandemia le puso a la humanidad un freno de casi dos años, pero permanecer encerrados entre 4 paredes y con actividades acotadas, tampoco fue la respuesta.

“La capacidad de aplazar el sueño está integrada en nuestro ADN”, afirmó Walker al explicar el comportamiento instintivo de los humanos que, en épocas prehistóricas, debía permanecer alerta ante posibles peligros (Getty Images)
 ¿Cuáles son los trastornos del sueño más frecuentes y como saber tratarlos?

1- Insomnio

“Si bien el sueño debería ser una oportunidad para hacer una pausa en los factores estresantes diarios y despejar la mente, el insomnio a menudo se interpone en el camino. No es de extrañar que el sueño se vuelva casi imposible de iniciar o mantener cuando los engranajes giratorios de nuestras mentes emocionales comienzan a agitarse, ansiosamente preocupados”, afirmó Matthew Walker, director del Centro para la Ciencia del Sueño Humano de la Universidad de California.

 No importa cuál sea su (origen del) estrés; se han pintado a sí mismos en una esquina”, agregó el experto. Asimismo, resaltó la importancia de los nuevos tratamientos para enfrentar los trastornos del sueño más comunes, además de sus síntomas, posibles causas y terapéuticas específicas.

2- Ronquidos

Otro de los aspectos que pueden influir en el buen descanso son los ronquidos. Este sonido, según la Clínica Mayo de EEUU, se producen cuando “el aire pasa por los tejidos relajados de la garganta y hace que estos vibren mientras respira. Si bien, algún que otro ronquido durante la noche puede ser normal, para algunas personas es un problema crónico que puede estar relacionado con una enfermedad grave.

Los ronquidos, según los expertos, son más comunes en: hombres, en personas con sobrepeso, en aquellos que padecen anomalías biológicas (en la boca o la nariz); o, bien, puede estar relacionado con comportamientos, tales como el consumo de alcohol antes de irse a dormir. De todos modos, los especialistas advierten que, en caso de no estar relacionado con otros problemas de salud (como la apnea), los ronquidos pueden ser controlados. Algunos de los consejos son:

– Dormir de lado en lugar de boca arriba.

– Usar tiras nasales de venta libre (abre las fosas nasales).

– Bajar de peso, dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol o eliminarlo por completo.

– Utilizar una suerte de “protector bucal” específico para este trastorno, el cual funciona como un dispositivo de avance mandibular y de la lengua hacia el frente; con lo cual mejora la respiración.

3- Apnea del sueño

Aunque no siempre están relacionados, el ronquido puede ser un signo de apnea del sueño. La Clínica Mayo de EEUU describe a este trastorno como “potencialmente grave”, ya que por un corto periodo de tiempo la respiración se detiene y comienza.  Los principales tipos de apnea son:

– Apnea obstructiva del sueño: la más frecuente, tiene lugar cuando los músculos de la garganta se relajan.

– Apnea central del sueño: el cerebro envía señales erróneas a los músculos que controlan la respiración.

– Síndrome de apnea del sueño compleja: también conocida como “apnea central del sueño emergente” y ocurre cuando se conjugan las apneas anteriores.

4- Síndrome de piernas inquietas

El síndrome de piernas inquietas (SPI) se basa en la incontrolable necesidad de mover las piernas de forma sostenida y continuada. Generalmente está asociada a una sensación de incomodidad que se subsana gracias al movimiento. Este comportamiento tiene lugar, en especial, durante la tarde o la noche, cuando se está sentado o acostado. Según los expertos, este accionar puede iniciar en cualquier momento de la vida, aunque empeora con la edad.

5- Trastorno de conducta del sueño REM

Durante el periodo donde se registran los movimientos oculares rápidos (MOR – REM por sus siglas en inglés), el cuerpo se “paraliza”. Tanto los brazos como las piernas demuestran una atonía (falta de tono muscular). Sin embargo, cuando se padece una trastorno de este calibre la persona manifiesta físicamente aquello con lo que sueña.

6- Narcolepsia

En contraposición con las anteriores, la narcolepsia provoca que las personas duerman demasiado. Según los especialistas se trata de una enfermedad neurológica mediante la cual el cerebro es incapaz de controlar el sueño y la vigilia. El principal síntoma de esta patología es una somnolencia diurna excesiva, en la cual la necesidad de dormir es abrumadora, sin importar cuánto ya se haya dormido.

8 consejos de expertos para un buen descanso

1. Rediseñe su dormitorio: mantenga la temperatura entre 20 y 25 grados. Asegúrese de que la habitación esté bien ventilada, pero con cortinas lo suficientemente pesadas como para bloquear la luz exterior. Tenga un colchón y almohada cómodos.

2. Elimine los ruidos: los pequeños ruidos molestos pueden perturbar sus intentos de dormirse. Trate de usar tapones para los oídos o generar ruidos especiales para minimizar el alboroto, si es molesto. Apagar todos los medios electrónicos una hora antes de irse a la cama, sobre todo en aquellos que padecen de insomnio. Crear un ambiente de oscuridad para lograr “acomodar” nuestro ritmo circadiano.

3. Haga ejercicio temprano: hacer un buen ejercicio ayuda a dormir más profundamente, pero no debe realizarse antes de acostarte. Ejercitarse estimula al cuerpo a liberar la hormona del estrés (cortisol) y provoca el estado de alerta. Planifique realizar ejercicios en horas de la mañana (no cuando el sol es intenso). Si se hacen durante la tarde, debe haber un tiempo de espera para ir a la cama de entre 3 y 6 horas.

4. Atención con la cena: comidas ricas en fibras o que contengan triptófano (kiwi, banana, almendras, etc.) mejoran el sueño. No se debe ir con hambre a la cama, pero tampoco cenar alimentos excedidos en hidratos de carbono.

5. Sin pantallas: cualquiera de los medios electrónicos (televisor/Tablet/teléfonos celulares) pueden provocar que el horario de su sueño se postergue, ya que estimula una vía nerviosa desde el ojo a partes del cerebro que controlan las hormonas, la temperatura corporal y otras funciones que pueden hacer que uno se sienta completamente despierto. Evite usar dispositivos en el dormitorio si quiere dormir bien.

6. Ojo con automedicarse: Evite uso de fármacos como benzodiazepinas.

7. Consejo para el insomnio: si pasaron 30 minutos desde que se acostó y sigue sin dormir, levántese de la cama, vaya a otra habitación y haga algo que no lo active demasiado, como leer una revista o ver la televisión, por ejemplo. Cuando vuelva a tener sueño regrese a su dormitorio. El objetivo es que usted asocie su cama con quedarse dormido lo antes posible.

8. La rutina como paso previo al descanso: mantener horarios regulares para acostarse y levantarse todos los días nos ayuda a prepararnos mental y físicamente para ir a la cama (como cepillarse los dientes, ponerse el pijama).