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Alex Rivera, un escritor sin poses

La creatividad e imaginación constituyen un pilar importante en la creación de un escritor quien a través de sus páginas transmite su pasión por contar una historia, cuento u otra forma de expresión literaria.

La formación como escritor, colaborador de diversos periódicos y revistas nacionales e internacionales de Alex Darío Rivera M. nacido en Santa Bárbara, Honduras, no inició precisamente con lecturas infinitas, sino que gustó por escuchar historias en voz a falta de los libros.

“En mi familia, los libros eran un “lujo” que no podíamos darnos. Esta realidad cambió cuando llegué a la escuela Marcos García que, en esos años, poseía una biblioteca extraordinaria. El hecho de leer me llevo a sentir un fuerte impulso por escribir”, relata Rivera.

Ahora con 46 años, formado en la licenciatura en Ciencias Sociales y laborando en docencia del nivel medio y universitario en la Universidad Nacional Pedagógica Francisco Morazán (UPNFM), recuerda que desde niño me sintió interesado por la palabra, aunque, «debo decirlo que, de manera temprana, de la palabra dicha, de la oralidad. Mi padecimiento precoz de asma bronquial me llevó a vivir algunas épocas del año desde el encierro doméstico, afectaban mi salud los días calurosos y los lluviosos, por lo que mi madre me mantenía a salvo de esos entornos abiertos y libres. Tal vez por ello, los periódicos, las revistas y escasos libros, me ofrecieron escenarios en los cuales vagar y explorar”.

El camino inicial como escritor comenzó con temas biográficos. “Desordenadas bitácoras de hechos que consideraba trascendentes durante mis años infantiles y juveniles desde los que intentaba acercarme a la poesía y a la narrativa. Luego comencé a escribir en Diario Tiempo artículos de opinión sobre asuntos políticos, sociales y culturales”, recordó el escritor.

Para el 2008 publicó su primer libro de poesía «Introspecciones extintas», que lo cataloga como un libelo que ahora quisiera echar al fuego, pero que le mostró que el oficio de escribir y sobre todo de publicar, era un asunto mucho más riguroso y responsable; convirtiéndose en un punto de partida y en reto de ir creciendo.

A su lista de creaciones literarias le siguen los libros «Desde los balcones», «Mortem» (Primera edición publicada en México y la segunda edición publicada en El Salvador) y “La lluvia no llega”. Posteriormente, el libro de microhistoria “SITRAMEDHYS, medio siglo de lucha» (2015), y en cuento, «De fugas y asechanzas» (2012), «Recuentos a media luz» (2013) y «Hendiduras» (2020).

Describe su esencia personal de escritura “que se alimenta de lo cotidiano y lo onírico, de la realidad y la ficción, de pasado, el presente y el futuro hipotético. Es una escritura sin poses que lo único que pretende es ayudar a liberar mi necesidad de escribir y contar, y si encuentra algún lector o lectora, con eso se daría por satisfecha”.

“Los libros siempre tienen una característica: son migrantes. En el caso de Mortem, nació en México, y en un segundo nacimiento, lo hizo en El Salvador, bajo la tutela y voluntad de dos poetas entrañables: Mónica González Velázquez (MiCielo Ediciones, Ciudad de México) y Jorge Canales (Editorial Shushikuikat, El Salvador), un libro que ha viajado por ferias de diversos países de Latinoamérica, y que, una muestra de este se tradujo al rumano. Los libros tienen su propio itinerario de viaje”, opina este escritor.

Añade que: “A estas alturas se me hace difícil determinar mis influencias, seguramente están presentes los autores del “boom” y narradores y poetas contemporáneos, y sin lugar a duda, los grandes clásicos de la literatura universal”.

Recientemente sus escritos han formado parte de una colaboración digital con la Revista Colofón mostrando dos microcuentos Fuga y Sin Culpas como parte de la sección Itsmo: el centro en Centroamérica visibilizando el contenido poético en Honduras. “De manera particular con la Revista Literaria Colofón, me llegó información acerca de la búsqueda de colaboradores, y escribí ofreciendo una muestra de mi trabajo. De forma rápida, Lucas Iranzi me respondió desde Argentina que el aporte había sido aceptado por el consejo editorial y que serían ilustrados por el artista Mariano Lucano”, indicó Rivera.

También con la Revista Literaria Trinando en su edición de marzo 2022 junto a escritores y poetas de América Latina y España. Hasta este día, Rivera continúa escribiendo poesía y cuento, pero sin ningún proyecto de libro inmediato durante este año 2022.

En su extensa trayectoria desde hace varios años su trabajo ha sido plasmado en antologías, revistas y publicaciones impresas, entre ellas «Honduras, sendero en resistencia»; «Poetas en los confines»; «Kaya Awiska, Antología del cuento hondureño»; «Antología del cuento hondureño Siglo 21»; «Tratado mesoamericano de libre poética: ecos náhuatl Honduras-México»; «Letras sin fronteras II»; «El baile del dinosaurio», antología de minificción hondureña»; «Despierta humanidad», Antología Poética Internacional Homenaje a Berta Cáceres»; Revista Olteroceano (Honduras Tierra de Sueños y Utopías. En El Bicentenario de la Independencia) de la Universidad de Udine, Italia; y de manera digital: Revista Literaria Colofón; Revista Literaria Monolito; Nagari Magazine; Alastor; Taller Igitur y Revista Literaria Trinando, entre otras.

CON INFORMACION DE PRESENCIA UNIVERSITARIA